uno

        pensaba en aquella película La batalla de Argelia
        en el momento de la boda sabés
        los gritos
        las risas
        el vino que chorreaba sobre nuestras cabezas
        la alegría en la fiesta
        la alegría en nosotros en ellos
        logrando ser en esos términos políticos de ser peronistas compañeros una misma cosa
        la alegría en esta guerra
        las partes lindas de la guerra sucia de la guerra larga
        sintetizándose encontrando sentido nuestra
diaria caminata
        la ofrenda generosa pura
        la ofrenda escamoteada quizá para mañana mismo
        la solemne ceremonia de tiempo de seres humildes de barro de verse pisoteado de búsqueda de algo mejor de ojos cargados de manos distendidas de dejar de putear de olvidarse por un rato de tanta mierda
        la pequeña zona liberada de mis sueños de estratega
el marco donde fuimos creciendo donde fuimos aprendiendo donde nos conocimos
        el marco de la guerra cotidiana
        los más viejos como los sacerdotes de lejanas tradiciones consagrando nuestro vos y yo uniendo nuestras cosas grandes y pequeñas
        lo que queríamos despojado de cosas inútiles de ritos formales de tipos chismosos que se asoman para ver que tal estamos
        así simple mezclándose lo nuestro con el barrio con los cumpas de la diaria militancia
        así simple mezclándose aquel primer día
cuando con Polo el compañero y amigo aquel con el que llegamos juntos a estas cosas del compromiso
fuimos al barrio y lo recorrimos con curiosidad con asombro con miedo chequeándolo sin hablarnos
buceando en la realidad lo cierto o no de aquella verdad casi mítica de que todo el pueblo es peronista
asomándonos a nuestra primera experiencia militante
        de eso ya hace un cierto tiempo un año y medio
        y entre ese primer asomo a la realidad
contaminada y esta noche todo el camino el trecho de un año y medio de una guerra prolongada
        el patear el barrio uno y otro día
        el volver con los brazos caídos
        los días mentirosos de triunfalismo
        los días de verdad de las veces que perdimos
        el ir creciendo juntos el barrio nosotros el integrarnos cada vez más en el ser parte de ellos
        los diferentes cumpas que han pasado y yo un poco con el orgullo que no miento de ser el primero en haber llegado
        un poco la zona liberada con que sueño
jugando a lo Mao
        confirmando lo de ser una sola cosa con el pueblo lo de aprender del pueblo lo de ir al pueblo
con humildad lo de ir haciéndose realmente pueblo
        todo esto todo esto junto los ojos un poco nublados mientras esperaba el micro que nos llevara de vuelta
        pensando en los ecos lejanos de aquellos
viva Perón carajo
        dejando que vuelvan
        buscando traerlos de nuevo a nuestras gargantas
        todo eso
        la crisis la alegría que Mao tiene razón
        todo eso una y otra vez
        feliz y preocupado
        pero apostando a que venceremos.-

 

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