dieciséis

        la ciudad se carga de presagios
        y azorada se puebla de fatales rumores
        los que corren al ritmo del signo de los tiempos
        corregidos y ampliados condenados o cómplices
        quién lo diría
        la vieja ciudad recatada e intelectual
        que oculta tras sus rasgos importados las cada vez más desdichadas aspiraciones de sus gentes
        la ciudad diplomada y burocrática
        con sus indiferentes y familiares-tipo tardecitas de sol en el bosque o las salidas pequeño burguesas al centro el sábado a la noche
        quién lo diría
        qué poco queda de tu tan celosamente cuidada intimidad
        ocurre que en este país hace tiempo que ya no se respeta nada, no?
        ni siquiera las ambicionadas chapas en los frentes de tus profesionales casas y menos aún el
hasta ayer pesado y bien velado sueños de tus gentes
        los presagios circulan y cortan camino a través del inteligente diseño de tus mentadas diagonales
        mientras los fatales rumores crecen y pasan cada vez menos disimulados de una boca a otra
        se los escucha en la calle
        se los corrige en las aburridas colas
        se los amplía en los micros
        y hasta las vecinas en el almacén reciben y pasan el tributo cada vez más horrorizadas pobres y lo más triste sin entender mucho
        -que fueron 14 explosiones
        -no que fueron 18
        -que yo no escuché la última
        -dicen que fue terrible
        -que ya no se puede vivir tranquilos
        -que uno no sabe lo que quieren
        qué pasa vieja ciudad?
        acaso vas perdiendo el invicto a manos anónimas que salen de noche y te agarran dormida.-

agosto / 75