catorce

        una noche de verano cualquiera
        lenta con los ruidos que vienen de la calle fresca
        una noche de verano allá en el pueblo y yo desvelado
        asomado a la terraza con los ojos puestos en algún lado
        bien lejos
        en la oscura morada planetaria de algún sueño astronauta
        enjambre de estrellas colgadas como pueden jugando a la distancia y a la buena suerte
        confidentes de nostalgias de otros tantos corazones solitarios
        y cada una de ellas
        otro mundo
        otra pregunta
        otra duda
        quizá otro tipo como vos mirándote del otro lado de este mundo no tan exclusivo
        si es así
        si es eso que pienso
        qué pequeño que es el hombre.-